Negocio del Joyero
Miércoles, 13 Agosto 
UN banco de estirar, laminadores, una máquina de grabar… Son algunas herramientas de trabajo de Pepe Sánchez. Este experimentado joyero lleva más de 50 años entre relojes, anillos y pulseras.
Sánchez se dedica al negocio de las joyas desde que tenía diez años. En su sector, la artesanía ha existido desde siempre. Con la revolución industrial las máquinas fueron ganando terreno, y las manos se fueron sustituyendo por engranajes y tornillos. Pero en los últimos años, el gusto por tener cosas exclusivas ha hecho que el oficio del artesano resurja. Tener un mueble exclusivo o una joya personal se convierte, en muchas ocasiones, en un auténtico lujo.
En el centro de Mérida modernidad y artesanía conviven. Se trata de ofrecer productos únicos, creados para cada persona.
